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¿Serâ, que amamos a nuestra mente...?

2010-12-15 16:45:52
¿Serâ, que amamos a nuestra mente...?
Por ISHTAR951
La mente es la parte de nosotros mâs dificil de amar porque nos sentimos atrapados en ella; no siempre, sino cuando tenemos problemas. El temor de alguna manera, logra pasearse por la mente a sus anchas. La depresiôn oscurece y la ira la llena de confusiôn incontrolable.
La mente es su propio grillete, somo supo el poeta William Blake al contemplar a las personas en las calles de Londres.
En el sollozo de cada hombre
En el grito temeroso de cada infante
En cada voz, en cada prohibiciôn
escucho las esposas que
forman la mente.
Nuestras impresiones o surcos personales, desarrollados a partir de recuerdos, nos obligan una y otra vez a reaccionar de la misma manera limitada, privândonos de libre albedrIo.
Los recuerdos almacenados son como microchips programados para enviar el mismo mensaje una y otra vez.
Esas profundas impresiones en la mente tienen voz; escuchamos sus reiterados mensajes como palabras en nuestra cabeza. Pero hay algo indudable todos escuchamos las voces internas, fastidian, elogian, engatusan, juzgan, advierten, sospechan, confîan, se quejan, expresan esperanza, amor y miedo. Es demasiado simplista afirmar que todos tenemos un lago bueno y uno malo. Todos tenemos miles de aspectos configurados por nuestras experiencias pasadas.
El mundo exterior es como un enorme bazar que ofrece una deslumbrante colecciôn de posibilidades, y todos compramos segûn consideramos lo mejor para nosotros.
Todos sabemos elegir; Pocos sabemos "DEJAR IR" ,pero sôlo dejando ir cada experiencia tenemos espacio para la siguiente.
"DEJAR IR".
Aprovechar al mâximo cada experiencia. Descubriremos que las experiencias necesitan abordarse desde el significado y la emociôn. El significado es esencial, si este momento nos importa en verdad, lo viviremos plenamente, la emociôn hace que una experiencia que toca nuestro corazôn el significado sea mucho mâs personal.
Decisiones correctas o incorrectas.
¿Quiên lo sabe de antemano?.
Puede suceder, que despuês nos sintamos insatisfechos con una decisiôn elegida, pero obsesionarnos con las decisiones correctas o incorrectas, es lo mismo que no seguir ninguna.
Defender una imagen propia.
A lo largo de los años construimos una imagen idealizada y la defendemos, pero nuestro ideal se erosiona, aûn cuando hacemos lo posible por vernos y sentirnos bien con nosotros mismos. La imagen propia mantiene la realidad a raya, en especial emocionalmente y no admitimos lo que en realidad sentimos.
Nos liberamos del control de la propia imagen cuando:
Sentimos lo que sentimos.
Dejamos de sentir la necesidad de evaluar.
Dejamos de obsesionarnos por el poder, el dinero, el status, o pertenencias.
Dejamos de preocuparnos de lo que piensen los demâs de nosotros.
Superamos riesgos.
Mientras el futuro siga siendo impredecible, toda decisiôn împlica algûn nivel de riesgo. Por lo menos, esa es la historia aceptada universalmente.
El propôsito de evaluar los riesgos serîa ver si nuestra lînea de acciôn es razonable; ejm., ¿Siento que esta elecciôn es adecuada para mî?, etc., etc.,
La duda es sîntoma de que no nos hemos vînculado con nuestra interioridad, que nuestra decisiôn estarâ basada en factores externos. Si maramos hacia adentro y seguimos el camino que lleva a la inteligencia interna, la respuesta estarâ ahî esperândonos.
Si no conseguimos lo que esperabamos pregûntemonos:
"¿Hacia dônde debo ver"?. Esta actitud es muy liberadora. Como tenemos libre albedrIo, podemos ignorar estos principios, pero no podemos alterarlos, son la base de la existencia.
Encontrar la corriente de la "ALEGRÎA".
El maestro Krishnamurti comentô: Las personas no se dan cuenta, dijo, de cûan importante es despertar cada mañana con una canciôn en el corazôn, hablaba metafôricamente: La canciôn significa Alegrîa independiente de buenas o malas elecciones.
Pedirnos esto a nosotros mismos es lo mâs fâcil y lo mâs difîcil. Pero no debemos permitirnos que pase de largo.
¿Nos atreveremos a que no pase de largo...?
2010-12-15 18:27:50
Re:
Por elproximo
Ah sí,sí,sí ¡Cuánta verdad! Como decía el poeta Groucho Marx: "Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna…"
2010-12-23 08:54:14
Interesante
Por andres.s
Me resultó interesante el mensaje de @ishtar951
Está como para reflexionar un poco, no?

Supongo que será cuestión de dejar un poco de lado nuestros prejuicios y dedicarnos más a amar sin cuestionarnos tanto las cosas.

Saludos.
2010-12-23 12:36:37
Re:
Por Richard78
Poca gente ve mas alla de los que sus sentidos captan....y el ver el amor y la vida, son unas de ellas..
2010-12-23 17:25:38
Re: ¡Hola! andres.s y Richard78
Por ISHTAR951
Que bueno, que tema permita reflexiôn...
Que nuestra mente sea clave para construir la felicidad es una afirmaciôn por todos admitida. Si pensaramos mejor, actuariamos y nos sentirîamos mejor, premisa indiscutible de la psicologîa cognitiva. Prestar atenciôn a nuestros sentimientos nos ayuda. Si, por ejemplo nos sentimos de mal humor, fijêmonos dônde se encuentran nuestros pensamientos, generalmente estân en el pasado o en el futuro. Basta hacer el esfuerzo de volver al presente.
Gracias por su participaciôn.
2010-12-24 20:50:25
Re:
Por elproximo
El cognitivismo es un neoconductismo. Es una sofisticada elaboración adaptada a la época del viejo conductismo. Y si hay una psicología que le importa un bledo el sujeto y los sentimientos es justamnete esta. Este nuevo producto psicológico, lo que hace es que la cosa funcione ... para el Amo. Se puede ver en el mercado laboral donde siempre se piden psicologos con orientación cognitiva-conductual. Hay que evaluar, es la época donde todo debe ser evaluado, mensurado y se cree que la conducta puede ser medible y modificable, adaptable ¿a qué? a las necesidades del Amo.
Por otro lado los sentimientos o los afectos son siempre engañosos, engañan. Si alguién llora al ver una situación, escena o imágen, ¿de qué llora? Se percibe bastante claro que ahi hay un desplazamiento de una carga (afecto) sobre una representación que no le corresponde, es decir un falso enlace. Lo escribo en un nivel muy básico. Parafraseando a un psicoanalista: el único afecto que no engaña es la angustia.
¿De donde sale esta cosa de creer que podemos autoconocernos y modificar nuestro ser, si el ser es la falla en ser, o sea una nada, y en base a esa falla se produce las identificaciones para poder sostenernos a la vida? Si hay identificación hay un nuevo engaño, porque esa base especular que nos brinda la identificación hace que siempre seamos otro: en tanto ser, en tanto lo que creo ser, soy el Otro, pero me siento una unidad: la famosa ilusión del uno mismo. Es la ilusión a la que nos empuja nuestro Yo, la ilusión de una unidad, de que somos un todo. Y justamnete el Yo está formado de multiples identificacions que se dieron en el camino de la subjetivación. Esto hace que el Yo sea un síntoma para el sujeto. Pero bueno, esta es la época del Yo y de todas las corrientes aliadas a él. Por suerte existe la angustia que es lo único que enfrenta al sujeto a un real, un real que como la palabra lo indica, no tiene nada que ver con ninguna ilusión. Lastima que esa angustia quiera ser acallada por los cognitivos-conductuales o por la psiquiatría cosmética.
2010-12-25 04:15:51
Re:
Por soulexperience
Simplemente Ishtar, siempre positiva, aportando para construir, seguí así amiga.
2010-12-25 20:36:52
Re:
Por ISHTAR951
Soulex, En mi ânimo prima la actitud del aprendiz, antes que teorîas muy bien estructuradas que me condicionen con prejuicios y no permitan mi duda y mi bûsqueda para contactar con mi interioridad, que es "mi sentir", como cada quiên tiene el suyo.
No preguntarme: ¿Quiên soy?, o por ejemplo,
¿En quê consiste la verdadera felicidad?
Pues nunca antes la humanidad habîa vivido una bûsqueda desenfrenada de eso que llaman felicidad, como ahora. Ya no se le ve unida a la virtud, ni a lo trascendente o absoluto, casi que se ha convertido en un producto del desarrollo y de la têcnica (consumismo).
Por suerte para muchos, la felicidad no se alcanza con la posesiôn de cosas materiales, sino que es una tarea humana de todos los dîas, que no tiene que ver estrictamente con posiciôn social, dinero, desarrollo intelectual, poder o influjo social.
Esta "conquista" de la felicidad pienso es un viaje al interior de cada uno, al nûcleo de nuestro ser, donde podemos conocer nuestras motivaciones, nuestros deseos mâs întimos, las huellas que nos ha dejado la vida, los anhelos que albergamos, y desde el cual, podemos realizar autênticas opciones de vida que luego nos esforzaremos en poner en prâctica a travês de nuestros comportamientos cotidianos.
Incluso, muchos creemos que es mâs importante "sentirnos amados" que "amar".
O por ejemplo, preguntarme:
¿Estoy bien conmigo misma?
¿Sê ser optimista?
¿Soy feliz con los otros?
¿Estoy satisfecho de mi trabajo?
¿Soy feliz en el amor?
O tal vez, preguntarme ¿Es la felicidad una utopîa?
y asî preguntarme hasta el infinito...
Una mente cerrada al amor, contempla un mundo sin amor y serâ inmune a cualquier evidencia de êl. Mientras que una mente abierta, mirarâ el mismo mundo y encontrarâ expresiones de ese amor.
La comprensiôn modifica la imagen total de la realidad, y utilizar nuestra fortaleza para recibiar lo que venga.

2010-12-25 23:03:33
Re:
Por elproximo
Creo que en esta época nadie busca la felicidad. Hay un "como si" pero no se busca. Pasó de ser un derecho a ser un deber.

Hay un imperativo a ser feliz: ¡Se feliz! La gente siente la felicidad como un deber, como una carga, como una exigencia que se le hace extraña, tan tedioso como tener que leer, estudiar, pensar. Mejor tener a mano una sustancia o enchufarse cables en los oidos para aturdirse y no sentir.

Hay que ser feliz a toda costa, a como dé lugar.

Lo que se observa hoy, creo, es que ya nadie es feliz y se establece como una especie de relación platónica con la felicidad: se desea lo que no se tiene. La ciencia y el avance tecnológico, con su discurso y con la producción de sus gadgets, ha penetrado tanto en el lazo social que este ya no se sostiene, está pulverizado, interrumpido.

Si hay algo que pueda dar cuenta de cierta felicidad es el lazo con el Otro. Hoy, como ya lo he dicho por ahí, el lazo es con el objeto, se goza de él y se cae en la delirante idea de que esos objetos promovidos por la tecnología científica van a colmar nuestros deseos, nuestros anhelos (no olvidar que dentro de estos objetos científicos está la internet y todo lo que ella contiene, y por qué no las drogas). Por eso, no es casual la proliferación de ciertas religiones, de ciertos discursos psicológicos en auge, del aumento de las drogas de diseño promovidas, no por los narcotraficantes, sino más bien por los laboratorios científicos obedientes al discurso Amo hegemónico.

El tiempo también se ha trastocado en esta época. El sujeto moderno no soporta la espera y es sometido (y lo acepta) al instante. Esto aplasta el deseo por faltarle ese momento tan precioso que sostiene la distancia entre la necesidad y la demanda. Las relaciones entre los sexos obedecen al tiempo de lo virtual, hombres y mujeres se conectan y se desconectan con la velocidad de un “click”.

Otra cosa muy curiosa es que en la época en que los Estados modernos deberían poder sostener la promesa de felicidad (como antes algo de eso si funcionaba), ahora el hombre se encuentra solo con esa devastante tarea. Antes había un ideal que emblematizaba al sujeto y que era el Otro el promotor del ideal. Hoy ese Otro ya no existe, es la época en que el Otro no existe, y el sujeto se encuentra desamarrado y a la deriva. Totalmente desorientado. Desmadrado por haber caido la imago paterna.

Basta ver a los jóvenes de hoy, adolescentes, que no encuentran la manera de hacer con su sexualidad y cada vez hay un índice más alto de consumo de viagra y otras sustancias en la juventud porque ya no encuentran la manera de sostener un deseo. Ni hablar de las mujeres que también recurren al viagra u otras cosas para reconciliarse con algo del deseo también.

No sé si sabían pero hace tiempo se está investigando con una hormona, la oxitocina, que ya se la rotuló de la droga de la felicidad o del amor. Están promoviendo en el mercado aerosoles y demás métodos para incorporar al cuerpo algo del orden del amor y felicidad. La felicidad vendrá enlatada ¡No desesperen que ya esté por llegar!. Ya ven, el amor y la felicidad ya no es un derecho sino un deber y si no puedes cumplir con el deber (lo cual crea mucha culpa), la ciencia te ayudará a cumplir: ¡Cumple! ¡Debes cumplir!

Les copio esto que saque de internet para no escribirlo:
"La oxitocina (del griego ὀξύς oxys "rápido" und τόκος tokos "nacimiento") es una hormona relacionada con los patrones sexuales y con la conducta maternal y paternal que actúa también como neurotransmisor en el cerebro. En las mujeres, la oxitocina se libera en grandes cantidades tras la distensión del cérvix uterino y la vagina durante el parto, así como en respuesta a la estimulación del pezón por la succión del bebé, facilitando por tanto el parto y la lactancia."

Pero el Amo y la ciencia están más interesados en esto:

"También se piensa que su función está asociada con el contacto y el orgasmo. Algunos la llaman la "molécula del amor" o "la molécula afrodisíaca". En el cerebro parece estar involucrada en el reconocimiento y establecimiento de relaciones sociales y podría estar involucrada en la formación de relaciones de confianza y generosidad entre personas."

Ya ven, el nuevo lazo no es el lazo social, es el lazo molecular, es el lazo entre la dendrita y el axón y no el lazo con el Otro.

Es inquietante suponer qué dosis de esta sustancia utilizar para poder amar y ser feliz…. ¿y la sobredosis? ¿y los efectos secundarios? Ya que al sujeto no hay dosis que le alcance para mitigar el dolor de existir, y sabemos dónde conduce las sobredosis.

- ¡Amame!
- Qué pena, se me ha terminado el amor. Voy a la droguería por más.

La pregunta es: Si el sujeto fue respondiendo en cada época con nuevos síntomas, que indican su revelación contra el aplastamiento del deseo ¿Cómo responderá a lo que se viene? Hay que tener en cuenta que los altos índices de suicidio, de depresiones, de ataques de pánico, de bulimia, de anorexia, de adicción, de soledad, la caída del deseo, la desorientación entre los sexos, la labilidad de los lazos y de las posiciones sexuadas, etc. no estaban antes en la época en la que el Otro si era consistente. No me quiero extender con todo esto pero creo que una actitud pasiva, apolítica y nada crítica sea una salida. Lo apolítico, lo pasivo y lo acrítico es una obsecuencia con un sistema que promueve el individualismo, la enfermedad y la devastación.